lunes, 14 de noviembre de 2016

Rebeca Rodríguez del Valle, autora de 'Comienzos: Cuando mi padre mató a mi madre': "Vivimos en la sociedad de la distracción, la ansiedad y el sufrimiento, sin embargo eso puede cambiar".

Comienzos. Cuando mi padre mató a mi madre’, es un libro de carácter autobiográfico que narra una historia real, la de Rebeca Rodríguez del Valle, que en 2006 tuvo que enfrentarse al trágico momento de conocer que su padre sin saber por qué, quito la vida a su madre.

Algo más de dos meses de búsqueda que acabaron con la peor noticia posible ya que, a partir de ese momento imagino que sientes que no solo pierdes a tu madre sino también a tu padre…¿Cómo afrontas el suceso en ese momento?
En ese momento no afronté nada, ni siquiera fui consciente de lo que estaba pasando. Entré en una especie de estado de shock y hasta que no pasaron algunos meses no fui consciente de que mi padre y mi madre no estaban. La mente tiene sus propios mecanismos de defensa, y ante una situación desagradable, sea la que sea, tiende a protegerse lo que mejor que puede y  sabe. En mi caso intenté hacer mi vida como que nada había pasado y negué el dolor que tenía dentro. Lo que suele llamarse "hacerse el fuerte", algo que nos imponemos todos cuando nos sucede algo y así evitarnos también a nosotros mismos. Eso es lo que nos han enseñado. En ese bloqueo te crees todo lo que te dicen los demás, lo que te dice la gente, los medios de comunicación, la sociedad…tu "voz interior" desaparece y te llenas de las voces de fuera.  Pero llega un día en el que tienes que afrontarlo tú solo y sentarte con tu dolor, que para eso es tuyo, y porque los efectos de no hacerte cargo de él llegan a ser devastadores psicológicamente: Ansiedad, estrés, depresión, etc. Por eso sufrimos la mayoría de las veces, por evitar sentir nuestro dolor; no es lo mismo dolor que sufrimiento.  A partir de ahí me interesé por la psicología, por toda la psicología, no sólo la que conocemos en España. 

Este libro no se centra en los hechos sino en el convulso viaje emocional en el que la autora se ve obligada a embarcarse.  ¿Qué va a encontrar el lector en sus páginas?
Pues tal vez se encuentren con ellos mismos, o tal vez encuentren algo que les haga darse cuenta de "otro algo". Incluso puede que encuentren una luz al final del túnel, o simplemente se encuentren con otro libro lleno de palabras. Yo no sé decirte que se van a encontrar. Cada experiencia es única. Lo que yo puedo decirte es la intención de cada página, y es poner sobre la mesa ideas que el lector puede coger si le resuena en su interior, ideas basadas en mi experiencia que puedan abrir una puerta de conciencia que ayude a la transformación, liberación, equilibrio interior, o como lo quieras llamar. Digamos que este libro pueda servir como el botón de la linterna que alumbre un camino. Luego ya cada uno es responsable de apretar o no ese botón y utilizar la linterna.

También hablas de perdón como la llave de la puerta hacia la felicidad, ¿cómo ha sido ese proceso de transformación? Y ¿qué ha supuesto para ti dar ese gran paso?
En mi caso fue el perdón esa llave que me llevó a abrir la puerta de la felicidad, entendiendo por perdón un acto de amor y no de dar la razón o estar de acuerdo con alguien, y entendiendo por felicidad un estado de equilibrio, de neutralidad ante los acontecimientos, un estado natural con el que ya contamos, pero que está cubierto por muchas cosas de manera inconsciente. Lo importante es la manera de conseguir esa llave. Como te he dicho, la mía ha sido el perdón, tal vez otros necesiten otra llave diferente, y la única manera de saber qué llave necesitas y conseguirla es parándote a sentir y observar todo, absolutamente todo de uno mismo: Emociones, sentimientos, pensamientos...sin huir de nada y con una honestidad bruta (como dice Laura Fernández Martinez Campillo en su libro de mismo título) y una actitud de aceptación y sin juicios sobre lo que observas. El proceso es ese, observar, sentir y aceptar. En mi caso no fue fácil, la mente no lo pone nunca fácil, y requiere una desidentificación con la misma y conectar con tu interior. Pero tampoco es algo excesivamente complejo, vale con buscar el silencio y tener voluntad. La verdad que para mi ese proceso ha sido muy liberador y un gran maestro. Es lo que me ha permitido ayudar o acompañar a otras personas a día de hoy.
Como bien tú dices, perdonar es dar un gran paso (a veces requiere de mucha valentía) que a veces no damos por las ideas que nos hacemos de lo que esa palabra significa, y en eso estamos equivocados. Tanto la ciencia como las religiones nos animan a perdonar, sea lo que sea, y que no existe nada imperdonable, sin embargo convencer a nuestro "ego" no es tan fácil.  Preferimos sufrir y guardar odio antes que perdonar y soltar toda esa historia que nos apega al pasado o a las personas. En mi caso perdonar supuso todo. En el libro lo profundizo bastante y el lector podrá comprobar por qué en verdad no solemos estar dispuestos a perdonar. 

¿Hay alguna frase especial de la novela que te gustaría resaltar?
Resaltaría muchas, pero una que pueda compartir aquí, sería sin duda con la que empiezo el libro: "Vivimos en la sociedad de la distracción, la ansiedad y el sufrimiento, sin embargo eso puede cambiar".

Si pudieses ser un libro, ¿qué libro te gustaría ser?
Hay una frase que leí una vez que decía: "El tiempo es muy corto, así que elige bien los libros que lees". Teniendo esta frase en cuenta, me gustaría ser el libro de Yogananda: "Autobiografía de un yogui". Y bueno, como mi libro lo soy, en parte, pues ser el siguiente que escriba...

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