viernes, 27 de enero de 2017

Entrevista a José Manuel Muriel, autor de "Pesadillas"

Ediciones Atlantis publica ‘Pesadillas’, una colección de relatos escritos por el autor jienense José Manuel Muriel donde el lector se verá envuelto en una serie de historias en las que se narran algunos de los grandes temas de nuestro tiempo, todo ello con tintes de la literatura del terror más clásica.


¿Quién es José Manuel Muriel? 

Me considero un empresario con vocación de escritor. Después de 40 años de una actividad empresarial muy intensa, en los últimos cinco años he retomado la afición por la escritura. Pesadillas es el noveno libro que he publicado. Después de un primer libro de relatos que escribí en mi juventud, precisamente del género de terror como este libro, durante los últimos años he publicado varias obras: entre ellas varios libros de temática empresarial, una novela y un libro de cuentos para niños. 

‘Pesadillas’ es un libro de relatos. ¿Cuál es el hilo común que los une? 

Son ocho relatos en los que el hilo conductor es la fantasía, el misterio y tal vez el miedo que emanan de sus páginas. Es un libro que pretende, además de entretener, sobrecoger al lector y hacer que no pueda abandonar sus páginas hasta finalizar la lectura. Muchos están escritos en primera persona, buscando una conexión más fuerte con el lector, recuperando un poco la tradición de los cuentacuentos. 

Hay un relato muy especial para ti, porque está basado en un hecho real de tu historia familiar…

Sí, para mí el relato más emotivo de este libro es el de “Almas en el Purgatorio” ya que está basado en mi pueblo, La Carolina (Jaén) y parte del relato está basado en un hecho real, en concreto en la historia de mi abuelo, que fue fusilado durante la Guerra Civil. 

¿Quién crees que disfrutará más con su lectura? 

Pues cualquier persona aficionada a este género literario. Son relatos breves, de fácil lectura y una temática muy diversa. Lo mejor de ser historias independientes es la facilidad para la lectura y lo ameno que resulta. Es un género que personalmente me gusta mucho y que de forma verbal utilizaba ya en mi juventud para entretener a los amigos. 

¿De dónde nació ese afán por la escritura? 

Tiene en gran medida un origen en mi familia, donde en la rama paterna siempre ha habido una gran facilidad para comunicar y para escribir. En mi caso personal, la escritura es un hobby, algo que utilizo para desconectar del día a día de mi trabajo. Es una forma de dejar que mi mente descanse y se ocupe en algo que me relaja y me entretiene, olvidando los problemas empresariales. 

¿Tienes alguna manía a la hora de trabajar? 

No soy una persona de manías. Suelo escribir normalmente en fines de semana o en días de vacaciones, pero puedo hacerlo en cualquier lugar y casi a cualquier hora. Como escritor, soy poco o nada planificado. Voy improvisando sobre la marcha y como tengo una gran imaginación, el libro va saliendo página a página. En el caso de los relatos breves, es un género con el que de verdad disfruto escribiendo. 


¿Cuál es tu autor de referencia? 

Tengo varios autores de referencia, entre otros podría citar a Vargas Llosa, García Márquez, Isabel Allende o Valerio Massimo Manfredi. 


Si te pregunto por tu libro favorito… ¿Qué título es el primero en el que piensas? 

Posiblemente sea ‘La fiesta del chivo’ de Vargas Llosa. Al menos es uno de los que más me impresionó la primera vez que lo leí.

Web del autor: www.josemanuelmuriel.com/

miércoles, 25 de enero de 2017

Entrevista a Rafael Carretero, autor de "Hasta que la muerte nos separe"

Ediciones Atlantis publica ‘Hasta que la muerte nos separe’ una novela romántica escrita por el autor madrileño Rafael Carretero que transmitirá al lector las emociones del personaje en primera persona. Una experiencia muy realista que dejará los sentimientos a flor de piel.


¿Cómo surgió la idea para escribir esta novela?

La intolerable cantidad de mujeres fallecidas a manos de sus parejas, en las que en muchas ocasiones no han interpuesto ninguna denuncia que haga tomar conciencia de su estado, puede dar a entender que el miedo ante esa situación es tan absolutamente paralizante que pueden llegar a sufrir estas agresiones años y años hasta que, un mal día, su cuerpo no aguanta más. 

Levantar la voz, pedir ayuda, comunicarlo…es la base de la solución y de la erradicación de esta gravísima enfermedad social. 

¿Cuánto tiempo te ha llevado escribirla?

Unos seis meses. Escribir sobre un tema tan delicado como este, que trata de levantar ampollas en determinados sectores de la población, resultó muy complicado. Las sensibilidades están a flor de piel. Hay que tener en cuenta que Sara es una persona, no un personaje de ficción. Por desgracia, hay muchas Saras viviendo así. 


¿Qué hay de Rafael Carretero en ‘Hasta que la muerte nos separe’? 


Todo, absolutamente todo. He procurado experimentar hasta el último grado de sufrimiento, de pánico, de terror, por el que pasa esa mujer a la hora de narrar su historia. Si no conseguimos ponernos en el lugar de quien sufre, no comprenderemos su miedo. El dolor ajeno no es dolor. 

Desde el año 2007, 446.673 mujeres han denunciado ser víctimas de violencia de género. En lo que va de año, 39 han sido asesinadas por su pareja, ex pareja o persona de la que se estaba separando. 

Esto tiene que dejar de ser, de forma inmediata, una estadística. 

Nos encontramos ante un problema de salud pública. 

¿Qué puedes destacar de esta experiencia?

Después de escribir los capítulos donde la violencia se desata en su estado más feroz, durante esas noches, muchas, el sueño se resistía a visitarme, solamente podía contemplar, además de forma muy vívida, como Sara sufría sin descanso. La única pregunta que golpeaba en mi cabeza incesantemente era, ¿Dónde estás, Sara? Necesitas ayuda, yo puedo prestártela. 

Pero la cuestión a la que todavía no he conseguido añadir algo de luz, ha sido ¿Por qué soportas tanto? 

¿Cuál es el último libro que has regalado?

El buen soldado, de Ford Madox Ford, creo que es una novela, a pesar de su edad, muy a tener en cuenta. Realiza una espléndida y magistral narración en primera persona de la pasión desatada, la locura, suicidios y por ende, vidas arruinadas. Espero que a la persona que se lo he regalado, le agrade.

martes, 24 de enero de 2017

Entrevista a David Navarro, autor de "El amigo invisible"

Ediciones Atlantis publica ‘El amigo invisible’, una novela de intriga escrita por el autor mallorquín David Navarro en la que su protagonista se verá envuelto en una cadena de acontecimientos por saber quién le envía unas misteriosas cartas firmadas por su mujer, quien había desaparecido sin dejar rastro.


¿Quién es David Navarro? 

David Navarro es una persona con un ansia por aprender constante. Desde que se subió por primera vez a un escenario a los catorce años, supo que lo que le daría sentido a su vida era contar historias. Por ello ha experimentado con muchos lenguajes diferentes; ha aprendido y trabajado como fotógrafo, actor, cámara, montador, locutor, guionista, autor de teatro, etc.; y ahora parece ser que escritor. Aunque creo que la mejor manera de definirlo es como un "creador insensato". 

¿Cómo fue el proceso creativo de la novela?

Normalmente voy apuntando las ideas que me surgen en una libreta. Luego las cruzo y voy creando situaciones que me van inspirando hasta que consigo una historia. Pero “El amigo invisible” tuvo otro inicio. En el año 2011 tuve la ocasión de ver la función teatral de "El cartero de Neruda". Aquel señor mayor recibía cartas de su mujer, creo recordar, y aquello me pareció un buen punto de partida para crear una historia. Así que me puse a escribir una raquítica y ñoña historia para una obra de teatro que acabé descartando, meses después me volvía inspirar. Cogí aquella historia y, en cuestión de mes y medio, lo convertí en un guión para cine de 120 páginas. Lo intenté mover para conseguir que alguna productora se interesara y al final no llegó a nada. Hasta que a finales de 2014 me dije: ¿Por qué no cometes la insensatez de escribir la novela? Y así fue como empecé a aprender otra manera de contar historias, a indagar en la escritura literaria. Debo decir que me ha enganchado de tal forma, que todo ese proceso de creación -de personajes, tramas, atmósferas-, diferente a la manera de afrontar un guion, me atrae incluso más. 

Si el lector pudiera sacar una conclusión o moraleja de “El amigo invisible”, ¿cuál sería?

Una vez me dijeron que tenía varios ángeles de la guarda que siempre me salvaban de caer en el abismo justo en el último momento. Quizá la moraleja de “El amigo invisible” es que cada uno de nosotros tiene personas que le quieren y que podrían salvarte la vida en el momento preciso. Quizá no hagan falta los ángeles de la guarda -que yo creo que sí-, pero si cuidas a las personas que amas, vas a recoger amor. Serán capaces de ver que estás a punto de caer, aunque tú no veas que estás al borde del precipicio, y te tenderán la mano sin que tú se la pidas. Aunque cada uno hará su propia lectura de la historia, y yo tengo la mía, creo que es lo que el lector acabará entendiendo. 

¿En qué momento supiste que querías ser escritor?

En el momento en que la editorial me comunicó que querían publicar “El amigo invisible”. Hasta el momento solo pensaba en seguir buscando nuevos lenguajes para contar mis historias. Ese día tuve una revelación: quizá no escribo tan mal. Ahora las historias se me agolpan en la cabeza y solo pienso en cómo darles forma en una novela. 

Si te pregunto por tu libro favorito… ¿Qué título es el primero en el que piensas?

“La Historia Interminable”, de Michael Ende. Fue el primer libro que leí por gusto, debía tener unos doce años. Me cautivó la manera que tenía el autor de meterme en su historia, ya que estaba harto de leer por obligación en el colegio. Destacaría “El Club De la Lucha”, de Chuck Palaniuk; o “Gone Girl (Perdida)” de Gillian Flynn. Aunque mi referente actual es Manel Loureiro; no tiene una narrativa compleja y sus historias son absorbentes, lo que hace que la lectura de sus novelas sea ágil y entretenida, que es, a fin de cuentas, cómo quiero mis historias.

jueves, 19 de enero de 2017

Entrevista a J.J.C. Aguilera, autor de "La torre de Kafft. El heredero de El Valle"

Ediciones Atlantis publica ‘La torre de Kafft. El heredero de El Valle’, una novela fantástica escrita por el autor malagueño J.J.C Aguilera. En ella nos encontramos ante un universo distópico donde su joven protagonista tendrá que enfrentarse a una realidad donde las personas son utilizadas como fichas de un perverso juego de apuestas. 


¿Cómo surgió la idea para escribir esta novela?

La idea surgió por el motivo que, siempre me ha gustado inventar historias para realizar cortos con mis amigos. Pero decidí inventar algo más complejo. Por lo que decidí que era hora de escribir un libro donde poder dar rienda suelta a mi imaginación, donde no tuviese límites.

¿A quién va dirigida esta obra?


La novela va dirigida a todos los públicos, jóvenes, adolescentes y adultos.

¿Cómo es la evolución de la trama y los personajes?


Pienso que la evolución de la trama va como diríamos musicalmente "en crecendo", pienso que al igual que la trama los personajes evolucionan a una velocidad justa, junto a la historia.

Si pudieras cambiar algo en este mundo a través de tus relatos, ¿qué sería?


Pues con esta novela he intentado cambiar la forma de ver las historias de ciencia ficción, normalizar lo que es una realidad. No siempre tiene que ser el hombre que salva a la mujer, puede ser viceversa. O como plasmo en esta novela, ¿por qué el amor no puede ser entre dos hombres o mujeres? Eso es lo que pretendo cambiar.

¿De dónde nació ese afán de escritura?

Como comentaba anteriormente, este afán por escribir viene por la necesidad de contar cosas complejas que solo está en manos del mundo del cine. Creo que hay mucha gente que tienen grandes ideas, escribir es una de mostrarlas al mundo.

martes, 10 de enero de 2017

Entrevista a Eugenio Piñeiro Mejuto, autor de 'El observador'


Ediciones Atlantis publica ‘El observador’ una novela de ciencia ficción escrita por el autor gallego Eugenio Piñeiro Mejuto Un relato que entretendrá al lector al mismo tiempo que hará que se vea involucrado en los peligros que puede acarrear el mundo informático. 

                                                  

¿Quién es Eugenio Piñeiro?

Esta pregunta es muy difícil de contestar, porque es imposible que un individuo cualquiera se defina a sí mismo. De momento, se puede decir que Eugenio Piñeiro es un autor poco conocido que pretende sacar una nueva historia al año. He oído que Julio Verne hizo lo mismo en vida. De todas maneras, no veo otra manera de dedicarme a este oficio, que publicando nuevas historias hasta que por fin venda un best seller. Y cuando lo consiga, quizás me plantee escribir alguna que otra segunda parte, para dar al público lo que quiere.

¿Cómo fue el proceso creativo de la novela?

El proceso creativo de esta novela fue bastante peculiar.

En 2012 estaba haciendo un curso de guión para cine y televisión del canal de La Voz de Galicia. Me apunté a este curso con la intención de crear espacios televisivos de ciencia ficción, pues he notado que últimamente este género no se prodiga en las ondas, o al menos, no lo hacía como cuando yo era más joven. Y lo dice alguien que creció viendo Galáctica, El Coche Fantástico, Ulises en el siglo XXXI y tantas otras series de las que ahora no me acuerdo.Y me parece importante que exista este género, porque fueron estas ficciones televisivas las que me posteriormente me animaron a interesarme en las asignaturas de ciencias. Incluso llegué a hacer la carrera de Biología.

Pero en la actualidad, ¿a qué vocación pueden aspirar los niños de hoy en día? ¿A ser porteros de una caótica comunidad de vecinos?

Por esta razón, intenté escribir crear series de ciencia ficción para este curso. De aquella, estaba muy influenciado por Ghost in the Shell, pues hacía poco que había coleccionado los DVD de la serie televisiva, además de los dos ánimes y los tres mangas. Lo cierto es que tengo debilidad por la mayor Kusanagi. Así que traté de crear una ficción televisiva similar. Sin embargo, pronto me topé con la cruda realidad. En España no se produce este género, porque los productores televisivos creen que es poco rentable. Y de aquí, la causa, motivo, circunstancia o razón por el que la emisión de este género ha decaído desde entonces. Pero yo no me rendí, y he visto que si no puedo llevar un grupo como la mayor a la España actual (o futurista), sí podría traer a su principal antagonista al mundo actual. Era necesario hacer que las situaciones fueran normales y corrientes, porque la producción televisiva española se nutre de la cercanía y del low cost.

Y así, retomé una vieja inquietud que sufría cada vez que me cruzaba con una cámara de seguridad. ¿Quién me estará mirando a través de ella? ¿El típico guardia de seguridad? ¿O alguien más? Y de aquí salió el germen de esta historia. Fue entonces cuando empecé a desarrollar los personajes principales. Incluso redacté una biblia, que en estos momentos estará acumulando polvo en algún cajón de una oficina de A Tres Media. Y terminé el curso haciendo una presentación del que ayudé de una secuencia del mencionado ánime de Mamuro Oshi, lo que me permitió ahorrar más de 15 minutos de parloteo que pudiera parecer insustancial.

Después del curso, me dediqué a terminar de escribir El Heraldo del Caos. Y una vez terminada esta obra, la historia de El Observador volvía con fuerza a mi mente. Empecé a visualizar, una y otra vez, a esa pobre mujer del principio, que alertada por El Observador, huye de un violador reincidente que pretendía agredirla. Así que con la intención de quitarme esta historia de la cabeza, me entregué a ella. Escribí en tres libretas este relato a mano. Y fue una tarea más ardua de lo normal, porque el reparto coral de esta obra me obligó a trabajar con apuntes al lado de la libreta, para no perderme en mis propias tramas.Y una vez que terminé de escribir las libretas, comprobé que la historia tenía fundamente de sobra como para que sea publicable. A veces parecía una versión cibernética y actualizada de El Padrino. Así que la pasé al ordenador durante los primeros seis meses del 2015, a la vez que comprobaba que la ficción que describo en El Observador se parecía cada vez más a la realidad que veía en los telediarios. Por lo tanto, lo que en un principio iba a ser una novela de ciencia ficción, terminó por convertirse en un thriller tecnológico.

¿Quién crees que disfrutará más con su lectura?

Generalmente, la disfrutará cualquier lector que tenga una mente inquieta, que sea un fanático de las teorías conspirativas o los que son aficionados al género del thriller. Pero en concreto, los aficionados a la ciencia ficción lo encontrarán muy interesante, sobretodo los seguidores de Ghost in the Shell, que serán más a partir de marzo, con el estreno de la producción de Spielberg protagonizada por Scarlett Johanson. Este último grupo es el que descubrirá, antes que ningún otro lector, qué misterio se esconde detrás de la figura de El Observador.

De todas maneras, hay tal cantidad de personajes en esta novela, que a la fuerza, cualquier lector tiene que identificarse con, al menos, uno de ellos.

¿Tiene algo en común con las obras escritas anteriormente?

A parte de que está enmarcada en el género de ciencia ficción, El Observador tiene muy poco en común con las demás obras que escribo. Normalmente, mis historias están ambientadas en mundos futuristas, con naves espaciales, batallas épicas y un protagonista que vive en una sociedad utópica que lucha por sobrevivir en un universo diatópico.

No sucede lo mismo con El Observador, debido a sus orígenes en el mencionado cursillo. Los personajes principales son gente cercana, normal y corriente, de los que te puedes encontrar en la calle, que de pronto se ven envueltos en situaciones extrañas.

Y al tratar de hacer una trama para toda la familia (si exceptuamos las licencias que me tomé al introducir terrorismo internacional, asesinos en serie y snuff movies en el argumento), he creado una obra que a su vez toca otros muchos temas.

¿Cómo crees que puedes sorprender al lector?

Precisamente, uno de los motivos por los que me dedico al género de ciencia ficción, es la de sorprender el lector. Pienso que una obra de ciencia ficción no es buena, si al final del tercer acto no se introduce alguna sorpresa, una revelación transcendental que cambie la percepción de la realidad de los protagonistas.

Pero a parte de esta revelación transcendental, hay otras más sorpresas a lo largo de la trama, que harán pensar al lector, sobretodo al que ignora las consecuencias éticas que acarrea la tecnología actual y sus futuros avances. Serán estos lectores que sufren de alergia con las altas tecnologías, los que encontrarán mucho más reveladora esta novela, porque les ayudará a comprender mejor cómo funciona el mundo tecnificado e interconectado de hoy en día. Así se sorprende al lector, diciéndole que lo que te estoy contando, por muy increíble que pudiera parecer, está dentro de lo posible.

domingo, 8 de enero de 2017

Entrevista a Marcos Fernández, autor de "Te ves como te ven"

Ediciones Atlantis publica ‘Te ves como te ven’ una novela de misterio y suspense escrita por el autor gaditano Marcos Fernández en la que su protagonista se verá involucrado en una serie de asesinatos que, junto a sus problemas personales, le harán plantearse la realidad que está viviendo. 




¿Cómo surgió la idea para escribir esta novela?

Como surgen todas las novelas. Todo lo que uno ha leído, todo lo que ha vivido, lo que le cuentan, se queda dando vueltas por ahí, como flotando en algún rincón del cerebro; todo aquello que no es absolutamente banal y, como tal, se olvida inmediatamente; todo aquello que a uno le rechina en los oídos, todas las obsesiones, las fobias, los prejuicios… forman una especie de magma o de barro que queda almacenado en una especie de basurero mental, de donde, mezclando cosas entre sí, parece que de pronto surge, milagrosa o mágicamente, el argumento de una historia. De toda esa morralla surge la literatura.


¿Cuánto tiempo te ha llevado escribirla?

Un par de meses, quizás menos, a un ritmo de cuatro o cinco páginas diarias. Soy incapaz de escribir más rápido.


¿Cómo surgió el título?

La forma en que los demás le miran a uno influye en la forma en la que uno se ve a sí mismo ante el espejo. Si los demás te ven como a un burro, no es difícil que acaben creciéndote las orejas. Si te ven como a un insecto, tampoco resulta raro que un día acabes despertándote convertido en una cucaracha.


¿A quién va dirigida esta obra?

A los amantes de la literatura de terror, en primer lugar. Ellos son los que mejor saben lo difícil que resulta que aparezca una nueva voz en este género que tenga cosas que decir. Todos esperamos que eso suceda.


¿De dónde nació ese afán de escritura?

En realidad yo quería ser director de cine, pero mis padres nunca me compraron una cámara. Así que, a la hora de contar historias, tuve que conformarme con tinta y papel que resultaba más barato.


¿Qué obra has leído, releído y volverías a leer?

Buff, hay tantas… Si he de quedarme con una, tengo desde que la leí hace veinte o treinta años la intención de volver a leer una antología de relatos de terror que me encantó: “El umbral de la noche”. Stephen King cuando aún no se había visto aquejado por su elefantiasis literaria.

También me gustaría volver a leer a Poe, pero en inglés… Y no sé… “El proceso”, de Kafka. “Crimen y castigo”, de Dostoyevski… No sé cómo se puede leer novela negra hoy en día sin haber leído antes “Crimen y castigo”. En el interrogatorio que le hace el policía al estudiante Raskolnikov está todo dicho.

miércoles, 4 de enero de 2017

Entrevista a J.M. Vyala autor de Reikiavik tampoco puede desaparecer

Ediciones Atlantis publica ‘Reikiavik tampoco puede desaparecer’ una novela contemporánea escrita por el autor sevillano J.M. Vyala una obra en la que su protagonista tendrá que volver a encontrar el sentido de una vida ahora vacía tras haberlo perdido todo. Una historia en la que te adentrarás en lo más intrínseco del protagonista en su camino hacia la autodestrucción, aportando en el camino una visión diferente de conceptos como la felicidad y el amor.



¿Cómo surgió la idea para escribir esta novela?
Siempre me pareció interesante la figura de alguien que lo ha perdido todo, y a partir de ahí, intenta reconstruir o dar sentido a lo que le queda. La forma en la que consigue establecer ese sentido vital, por llamarlo de alguna manera, es en la que he intentado profundizar más. Existen convencionalismos acerca del amor, la felicidad, el sexo, etc., que en ocasiones, pueden ser perjudiciales porque todo es relativo, y alguien puede ser feliz con algo totalmente opuesto a la definición de prototípica de “felicidad”. Lo mismo ocurre con la concepción del “amor”. Desde pequeños nos explican sólo una parte, lo dulce, lo inofensivo, los “finales felices”, y luego, cuando vas creciendo y vas experimentándolo en tu propia carne, piensas “esto no es lo que me habían contado”. Falta la parte “atroz”, “destructiva”, “dura”, y que en realidad, casi nunca hay “finales felices”. 

¿Qué se va a encontrar el lector?
Una historia en la que la “velocidad” está presente la mayor parte del tiempo; tanto en la forma de narración, con frases cortas, directas y explícitas, como en el ritmo intrínseco del contexto y los personajes, donde se producen constantemente viajes, cambio de escenarios y personajes, así como diferentes historias, pero siempre con un “denominador común”. Reflexiones sobre distintos aspectos vitales y de la sociedad que se abordan desde una perspectiva distinta. 

¿Qué hay de J.M. Vyala en “Reikiavik tampoco puede desaparecer”? 
Es una novela en la que historia que cuento es totalmente ficticia. Tanto los personajes, las vivencias, etc. Pero siempre me ha atraído lo “no convencional”, aquello que se sale, en cierta forma, “de la norma”. Me resulta más interesante una felicidad que “duela” a algo monótono e inofensivo. 

¿Quién crees que disfrutará más de su lectura?
No sabría definir con exactitud el perfil del lector de ‘Reikiavik tampoco puede desaparecer’, pero creo que podría resultarle interesante a aquellos que quieran tener una visión distinta de la felicidad, el amor, etc. 


¿Qué obra has leído, releído y volverías a leer una y otra vez?
‘Plataforma’, de M. Houellebecq.